Diferencias entre crear o restaurar una luminaria
En algunas ocasiones disponemos de luminarias antiguas que requieren una renovación o una restauración. Restaurar una lámpara es una tarea entretenida y muy gratificante, pero sobre todo, ecológica.
Dar una segunda oportunidad a una luminaria es un proceso relativamente sencillo y no requiere conocimientos avanzados de electricidad, aunque si que es necesaria una buena planificación y tener las herramientas correctas. Normalmente será suficiente con un destornillador y unas tijeras.
Las diferencias entre crear una lámpara desde cero o restaurar una lámpara antigua son las siguientes:
- No es necesario diseñar una nueva lámpara: solo hemos de sustituir los componentes deteriorados.
- El coste de restaurar una lámpara es siempre inferior.
- Normalmente invertiremos menos tiempo en la restauración que en la creación de una nueva lámpara.
Proceso de restauración de una lámpara
Para restaurar una lámpara podemos seguir dos caminos. Estas dos opciones dependen del estado de conservación de la luminaria. En el caso de que la luminaria esté muy deteriorada, recomendamos el desmontaje total para poder comprobar el estado real de los componentes y decidir cuales sustituiremos y cuales restauraremos.
En el caso de que la luminaria esté en buen estado, es posible que lo que necesitemos es cambiar algunos de los componentes, como el portalámparas o la conexión eléctrica, limitando la restauración a una limpieza y a la instalación de estos materiales.
Restauración total de una luminaria
Si la luminaria está muy deteriorada procederemos al desmontaje de todos los elementos que la componen. Iniciaremos el proceso desmontado los accesorios de mayor tamaño, como por ejemplo las pantallas, las bases o las estructuras
Posteriormente iremos desmontando otras piezas, como los tubos y brazos, las conexiones eléctricas, los portalámparas y el pequeño material eléctrico. Es recomendable, antes de empezar a desmontar la lámpara, hacer un esquema de la luminaria para recordar posteriormente cómo debemos ensamblarla.
Con los accesorios desmontados, procederemos a eliminar los que estén muy deteriorados, normalmente la conexión eléctrica, los interruptores y los portalámparas. El resto de accesorios pueden limitarse convenientemente con productos que existen en el mercado, como barnices y pulimentos de metal.
Es el momento de adquirir los componentes que vamos a sustituir. Es importante plantear la opción de mejorar las funcionalidades de la luminaria, por ejemplo, colocando un portalámparas que sea compatible con bombillas de LED más potentes o instalando conexiones eléctricas decorativas de mayor longitud. También podemos pensar en modernizar la lámpara utilizando elementos más actuales, como pantallas de metal o globos de cristal para lámparas.
Restauración de algunos componentes de la luminaria
En el caso de que la luminaria esté en buen estado nos limitaremos a la sustitución de los componentes deteriorados o simplemente a la actualización de accesorios como el interruptor, el cable decorativo o la pantalla textil. En este caso no será necesario, normalmente, el desmontaje completo de la luminaria
Qué elementos de una luminaria son los que habitualmente se restauran
Los accesorios de una lámpara antigua que normalmente están deteriorados son los siguientes:
- Portalámparas: antiguamente las bombillas de incandescencia emitían mucho calor. Este calor calentaba los portalámparas y los estropeaba. Es uno de los componentes que debemos sustituir, incluso aunque su aspecto sea el correcto. La seguridad de una lámpara es importante y el portalámparas es el elemento que transmite la corriente eléctrica a la bombilla.
- Pantallas textiles: obviamente el paso del tiempo deteriora este tipo de accesorio. Al ser textil, las telas se oscurecen. Por esa razón es importante sustituirlas, por una cuestión estética, además de funcional.
- Conexiones eléctricas: Las conexiones eléctricas de una lámpara son uno de los accesorios que más se envejecen. La conexión normalmente incluye el interruptor, que es la parte de la luminaria que está en contacto con nuestras manos de forma continua. Puedes optar por sustituir la conexión entera (recomendable en luminarias antiguas) o bien por cambiar el interruptor o la clavija de enchufe.
- Cables eléctricos: es otro de los componentes que sufren un mayor deterioro. Actualmente disponemos de multitud de cables decorativos textiles que pueden adaptarse a cualquier estilo y diseño de luminaria.
Restaurar y actualizar una luminaria es una tarea muy divertida siempre que tengas en cuenta unas normas de seguridad básicas, como por ejemplo desconectar la corriente eléctrica, usar el calzado adecuado o proteger tus ojos. Además, si tienes dudas siempre puedes contactar con nuestro servicio de asesoramiento gratuito.